Somos los adultos capaces de aprender cosas nuevas? o simplemente integramos lo nuevo en nuestro bagage, incorporamos aquellos que nos "interesa" y deshechamos lo que pensamos que no nos es útil?
Según vamos avanzando en la vida vamos recopilando una serie de experiencias vitales que nos convierten en lo que somos, pero que también nos impiden "añadir" nuevos elementos a nuestra vida. Esa situación en muchos casos puede ser beneficiosa, pero cuando se trata de aprendizaje nos puede perjudicar.
Desde mi punto de vista, los formadores debemos ser capaces de asumir esas situaciones y aprovecharlas para el proceso de enseñanza-aprendizaje. Esas experiencias deben ser un elemento enriquecedor que nutra el bagaje formativo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario